Importante florecimiento de la cultura maya en municipios de Yucatán

POR EDGAR Rodríguez Cimé

Pat Boy con amigos

Pat Boy con amigos en una foto tomada de su Facebook

1.  En los últimos soles el talento y la creatividad de creadores y ejecutantes tanto mayas como no mayas han desarrollado su quehacer artístico en lugares donde tradicionalmente se ha negado el derecho a la cultura: comisarías yucatecas y municipios mayas de Quintana Roo, donde las expresiones musicales, teatrales y literarias están literalmente “a la orden del día”.

A mí me resultó una grata noticia enterarme que las semillas musicales sembradas con la mayor paciencia del mundo entre los niños mayas de la comisaría de Ekmul, originalmente de entre 7 y 11 años, en Tixkokob, por el profesor Santos Chan, con un pequeño financiamiento del programa “Alas y Raíces”, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, ya dio excelentes frutos.

Se trata de la Orquesta de Ekmul, la cual a tres años de demostrar sus cualidades se ha estado abriendo paso en el universo musical con actuaciones artísticas en eventos culturales. Asimismo, ya “se dieron su taco” de grabar su primer disco a través del financiamiento de un proyecto presentado al Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC) con jaranas propias de la orquesta.

Ahora debutaron en su primera actuación “en vivo y a todo calor” amenizando musicalmente la regia vaquería de su cabecera municipal: Tixkokob, acordándose de aquellos días en, cual niños y niñas comenzaban sus ensayos, y que nunca imaginaron llegarían a constituirse en los músicos, con edades que van de los 16 a los 23 años, que hoy amenizan las fiestas tradicionales de Yucatán.

 2. La Gallipava es un personaje muy tradicional entre las niñas y los niños mayas de las comisarías y subcomisarias humildes que rodean a la “estirada y blanca” Mérida. Dzununcán, Caucel, Cholul, Komchén o Xmatkuil, son lugares donde la Gallipava –la actriz Bertha Merodio, excelente camarada– ha recorrido de ida y vuelta contando cuentos y depositando arte y cultura entre la niñez en los últimos veinte años sin fallar.

Para no hacerles largo el cuento, la Gallipava viene siendo heredera natural del enorme talento de nuestro máximo Cuenta Cuentos tradicional: el campechano Domingo Dzul Poot, mago de la narrativa hablada, y, de continuar su labor cultural ininterrumpida podría llegar a ser la continuadora de esta labor que conlleva, a la vez, literatura y teatro. Este personaje popular, con su canasta de cuentos y relatos, representa lo poco de cultura, pero buena, que llega a las comisarías meridanas.

Personaje tomado de la fauna regional, común en los mercados contemporáneos, diferenciado de las pavas criadas domésticamente en los traspatios de los hogares, que el talento histriónico de Bertha ha convertido en una “sembradora de semillas de literatura y teatro” en las comisarías y subcomisarias que rodean a Mérida por los cuatro lados, abonando el surgimiento de potenciales lectores, y, ¿por qué no?, de algún futuro escritor.

3. Asimismo, nos enteramos que el conocido rapero maya Pat Boy, cantautor de José María Pino Suárez, Quintana Roo, anda liderando un proyecto colectivo de reconocimiento al talento de cerca de 30 jóvenes que rapean en maya, sobre todo de municipios de ese estado, mediante la reproducción audiovisual de sus composiciones, a través de ADN Maya producciones.

A diferencia de los artistas de Occidente, que anteponen el “Yo y sólo Yo”, Pat Boy, luego de una buena producción de cuatro discos en apenas seis años de vida rapera, muestra y demuestra la herencia de sus ancestros en el espíritu comunitario del “Nosotros como Pueblo”, al hacerla también de promotor y productor artístico grabándoles o conectando a sus “hermanos” en eventos y festivales culturales.

Una muestra del avance del movimiento rapero entonado en idioma maya es que “en Mérida hay productores que nos buscan para exponer nuestra propuesta así como para grabar nuestros discos. Pero ADN Maya Producciones nació para que entre nosotros mismos (como pueblo maya) generemos vídeoclips y nuestra música penetre más a las audiencias en los canales de internet: YouTube o Soundcloud, y las redes sociales”, como aclara el mismo Pat Boy. – Edgar Rodrííguez Cimé. Colectivo “Felipa Poot Tzuc”. – Febrero de 2016.

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