Clima y precios presionan a las familias mayas

Escaseó la lluvia pero ahora hay esperanzas

Escaseó la lluvia pero ahora hay esperanzas

Por BERNARDO CAAMAL ITZÁ. En Peto aumenta a 20 pesos el kilo de tomate, lo mismo pasa a las calabazas y el chayote.

El aumentó a los costos de las verduras coincidió con la entrada oficial a clases, y a partir de este día seguramente muchos padres se enfrentaran a los gastos que implica la entrada a clases.

Uniformes, libretas, lápices y varios detalles estarán a la orden del día; hay escuelas que incluso piden a sus alumnos llevar el uniforme el mismo día.

Pocas son las escuelas que piden que el uniforme oficial sea el hipil yucateco.

Por otro, en este mes que termina apenas se inician las lluvias, lo que le da ligeras esperanzas al campo, ya que gran parte de las cosechas se perdieron, y si a esto le sumamos a la crisis que se vive en México, muchas familias se enfrentan a situaciones peores que hace 15 años.

Lamentablemente, no solo se deteriora el nivel de consumo por los precios altos de la canasta básica (que repercutirá en la alimentación de la familia), el resultado directo es la desnutrición y tal vez enfermedades comunes que asuelan estos rumbos.

El dólar por las nubes, falta de empleo y la insensibilidad de los servidores públicos ante la situación que atraviesan los padres de familia son una poderosa fórmula que crea serios problemas en la estructura familiar.

En espera que las lluvias se normalicen, independientemente a la presencia del virus del Chikungunya, los campesinos de la región ya tenemos algunas esperanzas en los cultivos de nuestros campos.

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