En su programa, la Universidad Modelo reivindica la enseñanza de la lengua maya

POR EDGAR Rodríguez Cimé

Los niños mayas tienen derecho a una educación impartida en su propio idioma

Foto de Bernardo Caamal Itzá / Los niños mayas tienen derecho a una educación impartida en su propio idioma

No resulta nada nuevo que el doctor en Lingüística Fidencio Briceño Chel, intelectual nativo de peso completo, vuelva a repetirle al gobierno la falta de respeto de éste al derecho a la educación en su propio idioma a casi un millón de mayas, pero lo que sí resulta noticia es la solidaridad y el apoyo del Corpus de Humanidades, de la Universidad Modelo para que se formalice oficialmente una educación en lengua maya.

Hace unos soles, cuando la desaparición de los 43 futuros profesores de Ayotzinapa, Guerrero, Méjico, estaba en su punto más álgido, hasta aquí en Yucatán, tradicionalmente con una ideología heredada de sectores muy conservadores tomados de la Plasta Divina (sic), se dio una marcha de protesta en la capital Mérida, convocada y encabezada por estudiantes de las universidades particulares de las clases adineradas, conocidos como “niños bien”.

Parece ser que fueron jóvenes de la Universidad Modelo, y no de las universidades públicas, junto con las de otra también particular, quienes iniciaron –por medio de redes sociales– la convocatoria a la marcha de protesta por tan salvaje forma de desaparecer a los jóvenes estudiantes normalistas, a la cual se fueron sumando chavos de otras centros universitarios, así como de otras escuelas.

Fue el primer raund que, inesperadamente, le ganó don Gonzalo Cámara Zavala, fundador de esta institución educativa, hoy universidad particular, al líder socialista Felipe Carrillo Puerto, creador de la Universidad del Sureste (“para los hijos de obreros y campesinos de Yucatán”), antecesora de la hoy moderna Universidad Autónoma de Yucatán.

Por eso hoy que nuestro máximo intelectual maya yucateco Fidencio Briceño Chel lanza la denuncia de que la falta de respeto al derecho del pueblo maya a una educación en su propio idioma ha traído como nefasta consecuencia el desprecio del propio pueblo maya contemporáneo a hablar su idioma materno, lo cual acelera su desaparición, y exige una educación bicultural en el propio idioma de los niños y jóvenes mayas, de nuevo, mientras otras universidades callan, la rama de humanidades de esta universidad apoya académicamente esta solicitud ante las autoridades correspondientes.

Parece ser que fue un acierto la llegada del poeta y doctor Rubén Reyes Ramírez, intelectual de renombre y fino camarada, como coordinador del corpus de humanidades, porque además de impulsar la sensibilidad y el talento de jóvenes literatos, como Manuel Iris que hoy le publican en otros países, se ha dedicado a cultivar e impulsar el espíritu creador y progresista.

Si viviera Carrillo Puerto, vería con un dejo de tristeza y melancolía que su amada universidad por él creada se ha convertido en una institución respetada pero insensible y alejada de las necesidades, carencias y luchas del humilde pueblo, a diferencia de otras del país, como hace poco sucedió con el asunto del despido de los trabajadores de Radio XEPET, donde nunca dijeron esta boca es mía, viendo a los trabajadores de XEPET a una galaxia de distancia.

Si como denunciaron los cincuenta líderes mayas presentes en la pasada reunión con la Comisión Estatal de Derechos Humanos, hoy día desconocen sus actuales derechos humanos que les deben ser respetados, cómo van a exigir su cumplimiento. De saber bien cuáles son sus derechos, estarían exigiendo el cumplimiento de uno muy básico, el derecho a la educación en su propio idioma y no con uno impuesto.

Esperemos que, mientras sumamos fuerzas para exigirlo, el llamado a la cordura de dos de nuestros máximos intelectuales yucatecos a los niveles estatales y federales para empezar a respetar una educación del pueblo maya en su propio idioma, halle eco de este derecho básico.– Contacto de ERC (Colectivo cultural Felipa Poot Tzuc)

 

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