La lengua maya cambia y se dinamiza ante la globalización: Fidencio Briceño Chel

Foto elchilambalam / Fidencio Briceño Chel en un evento inaugural en Palacio Canton, Mérida

Mérida, 19 de noviembre (MayaPolitikon).– Ba’ax pasa brother… Ma’ jach castigartik a nobich… Ka’apulajéalo maestro… Me encanta ese pek’ito… Y un sin fin más de ejemplos pueden mencionarse para afirmar que la lengua maya se ha corrompido, pero no. Verlo así es solo un indicador de que hemos caído en la trampa de ese “eurocentrismo” que tanto daño ha causado a nuestras lenguas originarias.

En realidad, lo que estamos presenciando es una dinámica propia de cualquier lengua por ajustarse a la realidad de los cambios sociales, y en el caso de la maya de Yucatán (la mayat’aan) es una manera de sortear el embate de la globalización y de sobrevivir. Esto es lo que más o menos afirma el lingüista Fidencio Briceño Chel en un artículo que publicó recientemente De Gruyter, con el título U túumben bejilo’ob maayat’aan: los nuevos caminos de la lengua maya”, y que el autor tuvo la cortesía de enviarnos una copia.

Hay en la actualidad “una marcada tendencia a ver estos cambios [en la lengua maya] como pérdidas o desplazamiento lingüístico, pero por otro lado también “podemos ver que la lengua atraviesa por procesos de innovación que consciente o inconscientemente están haciendo los hablantes con lo que se moderniza su uso, adecuándola a las necesidades comunicativas”.

En realidad, explica Briceño Chel, este fenómeno podría mejorar la seguridad lingüística pero también reforzar la identidad de ser maya si logramos visualizarla como lo que es: que la lengua está pasando por una dinámica propia de los tiempos actuales y que lejos de empobrecerse está enriqueciéndose con estos mecanismos de adecuación, actualización, innovación y refuncionalización”.

Recuerda Briceño Chel que desde el año 2002 él mismo y otros estudiosos “han señalado la existencia de una variante conocida como xe’ek’, forma que los propios hablantes consideran mezclada”, esto es, con préstamos al español razón por la que no mayahablantes y luego mayahablantes comenzaron a considerar “impura” esta maya, y en consecuencia a sentirse “no mayas o menos mayas” por hablarla.

Ante esto, señala Briceño Chel, “no es injusto decir que la muerte de las lenguas se inicia con los prejuicios que nuestro eurocentrismo ha construido en torno a las llamadas lenguas primitivas o inferiores. Es decir, “si una lengua como el inglés o el español toma palabras prestadas de otras lenguas […] no se habla de pobreza lingüística” ni de falta de plenitud de la lengua y sus hablantes. Pero el juicio es drástico si lo mismo ocurre con las lenguas originarias, como en el caso de la lengua maya. Quinientos años después de la llegada de los españoles a América, “ciertos habitantes del Mayab … configuran su ideario de lo maya apoyados en estas bases ideológicas colonizantes, pero también discriminatorias”, denuncia.

Foto elchilambalam / Fidencio Briceño Chel en un simposio sobre la lengua maya en Mérida

Considerada “la realidad lingüística desde una perspectiva dinámica, los mayas del presente y su lengua son tan mayas como los mayas del pasado”, aseveró la Medalla Yuri Knorosov 2016, y en ese sentido “quiero enfatizar que hay que informar, enseñar y dar a conocer, que hoy día no hay lengua pura y que cada lengua se ajusta a las condiciones en las que los hablantes de las lenguas indígenas reconfiguran la fisonomía sociolingüística de nuestro país”.

Después de observar que los trabajos institucionales para reforzar la lengua y hacerla respetar (haciéndola oficial en las aulas) son ineficientes por su vínculo gubernamental, el autor de Los verbos mayas señaló que el futuro de la lengua va a depender de los mayahablantes quienes han de trabajar con espíritu interdisciplinario. Y este trabajo ya se está realizando si bien hace falta recorrer mucho camino y trabajar en distintos ámbitos, por ejemplo en la elaboración de un sistema de enseñanza común.

Ante los predicadores de la declinación de la lengua, Briceño Chel señala sin embargo que “ver que hay gente que se siente, que escribe, que lee, que vierte sus conocimientos y que se niega a que tal globalización acabe con su lengua y su cultura maya, y por el contrario utiliza estas armas para llegar a sus congéneres tanto locales como los que están del otro lado del territorio mexicano, entonces solamente podemos decir que los mayas sí estamos ante la globalización y no bajo la globalización”.

Enemigo de un idioma maya fosilizado y partidario de una lengua dinámica y vive, el hijo de Tixkokob hace a todos las siguientes recomendaciones:

  • Hay que difundir y fomentar el respeto por lo propio, para preservar el uso de la lengua y promover su desarrollo y el orgullo de usarla en el marco de la diversidad cultural y lingüística del país.
  • Hay que apoyar programas que extiendan y entiendan los ámbitos de uso de las lenguas del país.
  • Hay que fomentar la actitud positiva de los propios hablantes hacia su lengua y contrarrestar décadas, siglos, en los que han sido desprestigiados, menospreciados.
  • Hay que demostrar también que el ser bilingüe, con una lengua indígena como base, no debe acarrear ningún desprestigio sino al contrario, enseñar que es una riqueza cultural y de conocimientos, que quien habla dos lenguas sabe más que aquel que solo sabe una.
  • Hay que legitimar la existencia de una lengua propia, que coexista en el uso con el castellano y compartir juntos el carácter de lengua nacional. Esto mismo daría a los indígenas el derecho a conocer y usar el castellano, así como el derecho de usar su propia lengua.

El artículo “U túumben bejilo’ob maayat’aan: los nuevos caminos de la lengua maya
Entre pérdida y revitalización”, de Fidencio Briceño Chel, se publicó el pasado 8 de noviembre en papel y está disponible desde el pasado 11 de noviembre en la web, sin embargo es de entrada restringida.

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