Yucatán ofrece $76 millones para construir “un tercer” museo del Cráter de Chicxulub

Cráter de Chicxulub, tema de otro museo en Mérida

Cráter de Chicxulub, tema de otro museo en Mérida. Fotos de Google

Uno podría pensar que el cráter de Chicxulub y los dinosaurios son la nueva mina de oro para recibir dinero del erario y que los museos sobre este tema se irán multiplicando en Mérida. Ahora nos enteramos que al Gran Museo Maya –que cuenta con un espacio sobre la temática– y al Museo del Cráter de Chicxulub en breve se sumará un tercero.

Pero a los interesados en hacer esta obra  únicamente les quedan cinco días para presentar al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) propuestas para la “Construcción, equipamiento y puesta en marcha de un complejo de investigación y divulgación científica sobre el cráter de Chicxulub (Complejo Chicxulub)” en Mérida, Yucatán.

Las propuestas para el Museo-Centro de Investigación las deben de  capturar en el Sistema de Fondos del CONACYT, en la modalidad D. Creación y Fortalecimiento de Infraestructura, en el plazo que va desde el 26 de febrero de 2016 –día que se emitió la convocatoria– y hasta el viernes 18 de marzo a las 6 p.m., hora  del centro del país.

En total, 22 días naturales para idear, diseñar, poner por escrito y entregar un proyecto de construcción, equipamiento y puesta en marcha de un Museo y Centro de Investigación.

El proyecto elegido se  dará a conocer el 2 de mayo de  2016, es decir, mes y medio después del plazo para entregar las propuestas. De este lapso medio mes corresponde a las vacaciones de Semana Santa y Pascua.

El ganador recibirá $76 millones del erario, específicamente del Fondo Mixto (del CONACYT y el gobierno de Yucatán).

Según la convocatoria Fortalecimiento de la Infraestructura Científica y de Divulgación sobre el Cráter Chicxulub en el Estado de Yucatán”, el derecho para presentar propuestas para recibir los $76 millones únicamente lo tienen instituciones, universidades públicas y particulares, centros de investigación, empresas, laboratorios y demás personas físicas y morales dedicadas a la investigación científica y tecnológica, y al desarrollo tecnológico que se encuentren inscritas en el RENIECYT a que se refiere el Artículo 35, fracción III, de la Ley de Ciencia y Tecnología (LCYT).

El Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (RENIECYT) dice que la inscripción al misma es gratuita y vía internet, que el registro se obtiene en un plazo de seis días hábiles a la fecha de recibida la solicitud y el beneficio de estar inscrito a esta base de datos es poder “participar en los programas de apoyo y estímulo que derivan de los ordenamientos federales sujetos al cumplimiento de los requisitos y condiciones que se establezcan para cada caso en la normatividad”.

Aunque el Museo y Centro de Investigación serán sobre el cráter de Chicxulub, la convocatoria establece que el proponente, previo a la segunda etapa del proyecto, deberá acreditar la propiedad o posesión de un inmueble de al menos 11,000 m2 que deberá estar ubicado en el municipio de Mérida, Yucatán.

Para acreditar cualquiera de las dos figuras jurídicas mencionadas, se deberá constatar lo siguiente:

Propiedad: Presentar copia certificada de la escritura que para tal efecto haya expedido el notario público correspondiente.

Posesión: Presentar copia certificada del contrato de comodato pasado ante la fe del notario público correspondiente, y con vigencia de 20 años prorrogable por un plazo igual.

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Imagen de Google

El CONACYT afirma que la finalidad de la obra es generar conocimiento de vanguardia en torno al Cráter Chicxulub, así como lograr la apropiación social del mismo por la población y visitantes de Yucatán, para ampliar nuestro entendimiento sobre la evolución de la Tierra y el cambio climático global y para fomentar una cultura científica y de cuidado del medio ambiente.

El propósito de la obra es desarrollar infraestructura de investigación científica y de divulgación del conocimiento bajo el modelo “Museo + Centro de Investigación” que permita, por un lado, impulsar proyectos de investigación internacionales, multidisciplinarios y de largo alcance en torno al Cráter Chicxulub y, por el otro, despertar el interés y ampliar los conocimientos de la población y visitantes de Yucatán sobre el impacto que generó el cráter, la evolución de la Tierra y el cambio climático global.

Apenas en octubre de 2015 el gobernador Rolando Zapata Bello puso en marcha la construcción del Museo del Cráter de Chicxulub, que se edifica con $40 millones en el Parque Científico y Tecnológico en Mérida y contará con las exposiciones “El universo y el Sistema Solar”, “Cráteres de impacto y Chicxulub”, “Historia de la vida: biodiversidad, evolución, extinciones masivas de organismos, dinosaurios y mamíferos”, y “Yucatán: Entorno natural, cenotes y manto acuífero, flora, fauna y arqueología”, con los Laboratorios de Microscopía Electrónica, Petrología, Propiedades Físicas, de Análisis de Núcleos de Perforación y de Micropaleontología y Microanálisis, así como con un planetario con superficie de 253 metros cuadrados y capacidad para 180 personas, y con la librería denominada “El cráter”.

Ahora sólo queda esperar para ver qué instituciones, personas físicas o morales, o empresas pudieron cumplir los requerimientos y entregar, en un plazo de sólo 22 días, una propuesta para recibir $76 millones para que Mérida cuente con un segundo Museo y Centro de Investigación sobre el cráter de Chicxulub… y para ver qué elementos se exhibirán en el mismo y qué laboratorios científicos tendrá.

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