La lengua maya “neutra” de Lorenzo Itzá, traductor del video “Relleno negro”

Lorenzo Itzá Ek, informático maya y traductor

Cuando traduzco diálogos para material videográfico, como en Relleno Negro, de Cine Janal, intento emplear siempre una lengua “maya neutra”, afirma Lorenzo Itzá Ek, en una conversación con MayaPolitikon.

Hacerlo de esta manera, explica, permite que el material pueda ser apreciado con mayor facilidad en todas las regiones de la Península, sin equívocos o dudas.

En este caso especial, “debo pensar también en los actores que no son mayahablantes. Entre las mejores palabras sinónimas debo elegir las menos difíciles de pronunciar. Por ejemplo, elegir entre las que no tienen glotales, o las que tienen menos glotales”, explica.

Natural de Chumayel, en el sur de Yucatán, con amplia experiencia en el trabajo comunitario y con universitarios, Lorenzo Itzá Ek tiene como verdad y como parámetro el habla del pueblo, la lengua viva.

En los créditos de Relleno negro, el video de Cine janal, que está siendo muy visto estos días, Lorenzo Itzá figura entre los tres que desfilan en los créditos de este material de Ventura Producciones. Los otros dos traductores que figuran en los créditos son José Dzul y Jorge Alfredo Puch Mukul.

Los retos que tiene que sortear como traductor no son pocos.

Por ejemplo –cuenta–, en el guión de Relleno Negro encuentro la expresión “mi amor”. En la maya común no hay una correspondencia, o al menos no encuentro una equivalencia. Entonces debo acudir al diccionario y elijo usar la voz “aj yakunaj”, del Cordemex, aunque está claro que es una voz extraña para el habla cotidiana.

Ocurre lo mismo cuando hay que decir “Dios”, el ser supremo. En este caso, cuenta Lorenzo Itzá, “usé Jajal Dios”, que es la voz que usamos en la vida diaria. Cualquiera que viera este material comprenderá enseguida que nos referimos al Ser Supremo. Sin embargo, los directores prefirieron la voz Junab K’uj, que para el pueblo no significa nada, señala.

Lorenzo Itzá es un mayahablante ciento por ciento. Es un mayero original con un pie en la tecnología y un pie en la vida real. Y su fortaleza está en los dos pies.

En su natal Chumayel, hizo una primaria bilingüe y hasta hoy día es renuente a cambiar la forma de escribir que aprendió ahí y que le parece la más indicada. “Para los no mayahablantes es más fácil leer con la forma que yo lo hago”, presume. Más fácil que con la escritura de acuerdo con la Norma.

Correo electrónico del traductor
[email protected]

Lorenzo Itzá en una mesa de trabajo con el lingüista Fidencio Briceño Chel, del INAH

Y con este mismo criterio usó al traducir los parlamentos de Relleno negro.

 Es necesario estandarizar la traducción, afirma el informático. Cuando traducimos sin tener en cuenta esto, nos exponemos a que no seamos comprendidos completamente. Es decir, frustramos la comunicación efectiva. 

En el caso del guión de Relleno negro me pasaron las partes que me tocaba traducir pero hubo partes que otros hicieron. Una voz que me suena extraño, y pienso que es usado más allá en el Oriente, como en Tizimíny alrededores, es la forma maya de decir el relleno negro. En el video se empleó, creo, la voz “box k’óolil tso’”, o algo así.

Lorenzo Itzá entrega sus trabajos en texto y en audio. “En texto, uso una forma en tres columnas. En una figura el parlamento en español. En la siguiente, la traducción en lengua maya y en la tercera una escritura “mía”, es decir: una escritura en clave que facilita al lector la pronunciación.

“Por ejemplo, la gente se orienta mejor si la escritura es con ‘h’ y no con la ‘j’ “, explica.

Asimismo, el traductor entrega dos audios de los trabajos. El primero una grabación a una velocidad normal, es decir que es “rápida” para los actores no mayahablantes. El segundo, es la misma grabación pero dicha de manera más lenta para los oídos de los interesados.

La escuela donde aprendió a escribir en lengua maya Lorenzo Itzá Ek

Como informático y amante de las tecnologías, Lorenzo Itzá es optimista sobre el futuro de la traducción.

En mis trabajos de traducción uso software, es decir, un software de traducción. Aunque éste esté pensado para traducciones en inglés, lo empleo con la lengua maya aunque el sistema presente resistencia. Por otra parte, al trabajar en Word la memoria del sistema va guardando las voces y eventualmente éstas podrían ser útiles.

“Imagínate el día cuando un texto escrito con cierta grafía es vertido en este Word, y el sistema fuera capaz de devolvértelo con una grafía que mejor te acomode, por ejemplo la de 1984, que es la de la Norma de la Escritura de la Lengua Maya, que está vigente vigente, y es la que prefieres”, exclama. 

Lorenzo Itzá es un informático con espíritu comunitario y participa en proyectos grupales o comunitarios que están orientados a reforzar la cultura maya.

Desde fines de 2011 se embarcó en una aventura con El Chilam Balam para el lanzamiento de esta web. Y sigue apoyando hasta el día de hoy que elchilambalam.com le ha nacido un hermano, el mayapolitikon.com.

Lorenzo Itzá cursó su preescolar con el nombre más famoso en ámbito maya de Yucatán: Chilam Balam.

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